lunes, 16 de mayo de 2011

Capítulo 6: Yo soy Stef ¿Y tú?

Clary soñó otra vez aquella noche. Soñó con la noche en la que su vida cambió para siempre.
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Habían conseguido entrar en la habitación. Cassandra y Damon estaban muy asustados, lloraban, y Clary intentaba tranquilizarlos.

-¿Clary quienes son esas personas?¿Por qué quieren hacernos daño?-preguntaban Cassandra y Damon una y otra vez.

-Son ladrones, simples ladrones. En cuanto encuentren cosas de valor para vender se irán y nos dejaran en paz, ya lo veréis.-les respondía Clary una y otra vez.

Clary no sabía cuanto tiempo habían estado metidos en el escondite del armario, sólo sabía que el tiempo se le hizo eterno, hasta que, de pronto, escuchó como los asaltantes se iban, escuchó un coche arrancar ruidosamente y después todo se acabó. Pensaba esperar un poco de tiempo antes de salir con sus hermanos de su escondite, pero empezó a oler a quemado y entonces supo que algo no iba bien.

Clary abrió lentamente la puerta del escondite y ya estuvo segura de que nada iba bien. Había humo por todas partes. Sin pensárselo dos veces, cogió a sus hermanos, los sacó del escondite y los tres salieron corriendo hacia la habitación de sus padres, que era la única habitación desde la que se podía salir al exterior sin tener que recorrer el resto de la casa, ya que desde la terraza había una especie de escalera desde la que podrían salir.

Les resultó muy difícil llegar hasta allí porque había mucho hubo por el pasillo, pero al final consiguieron llegar a la habitación de sus padres, y desde ahí ya les resultó más fácil salir, ya que Clary había salido al jardín desde allí muchas noches para ver las estrellas y pasear por el césped. 

Nada más terminar de bajar al jardín y después de ponerse a una distancia lo bastante lejos como para poder respirar, Clary se dio la vuelta para ver su casa, la casa en la que había pasado toda su infancia. Ella dudaba entre volver a entrar en la casa o no para ver si estaban sus padres, tenían que estar en la casa todavía porque jamás se habrían ido sin llevarlos con ellos. Cuando decidió que debía entrar en la casa o por lo menos acercarse para ver si oía algo, la casa explotó. Clary cayó de espaldas y no podía oír nada, sólo a sus hermanos llorando.
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Clary se despertó sobresaltada, otra vez. Eran las 7,00 de la mañana. Había dormido poquísimo esa noche y estaba cansadísima, menos mal que ese día no tenía clase ni trabajo. Antes de empezar la universidad había visto que los martes no tendría clase, así que pidió en el trabajo que el martes también fuera su día libre en el trabajo.

Estaba pensando en qué podía hacer en su día libre cuando uno de los perros comenzó a ladrar, a lo que el otro le respondió con más ladridos. "¡Uf! Os había olvidado chicos" dijo en voz alta hablándole a los perros. "Hay tienes los planes para tu día libre, ir a comprar cosas para tus nuevas mascotas y ponerles nombre" se dijo en voz alta.

Clary se levantó, se duchó, desayuno y salió de su casa con sus nuevas mascotas. Cuando salió del portal, pensando en que nombre ponerles a los perros, se chocó con alguien, y al levantar la vista se sobresaltó. Era el chico que el día anterior le había estado siguiendo.

-Hola soy Stef ¿Y tú?- dijo el chico, y al ver que Clary no contestaba siguió hablando -Ayer nos chocamos en este mismo sitio y después de que salieras corriendo me di cuenta de que se te había caído esto-le dijo Stef tendiéndole su colgante.

¿Como podía ser? No se había dado cuenta de que lo había perdido.-Te seguí para dártelo, pero no te encontré. Después te vi en una de mis clases. Te volví a seguir pero te perdí otra vez, así que decidí volver a aquí para ver si te veía. Al final parece que he tenido suerte ¿no?-dijo riéndose.

-No tenías que haberme seguido, me asustaste.-dijo Clary, a la vez que salía andando.

-La gente suele decir gracias ¿Sabes?-dijo él.-Y ¿No vas a decirme tú nombre?-le preguntó.

-No. Mi madre me enseñó a no hablar con extraños-le contestó Clary, y se fue andando de camino a la tienda que tenía el señor Ricardo para pedirle si podía cuidar de sus mascotas mientras ella iba a comprarles cosas.

CONTINUARÁ...

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