-¡Por fin me dices tu nombre!-le dijo Stef.-Creí que no querías saber nada de mi.
-Y era así, pero bueno, hoy se puede decir que me has salvado ¿no?-contestó Clary.-Por cierto,¿Dónde están mis perros?-
-Están en tu cuarto de baño, estaban muy nerviosos así que los metí allí.-
-¿En mi cuarto de baño?¿Estamos en mi casa?-
-Si. Cuando te desmallaste pensé que lo mejor era traerte aquí. Cuando llegue al portal, tu casero me abrió la puerta y me ayudó a curarte. Ahora a ido a buscar a uno de tus vecinos, que por lo visto es médico, para que te reconozca, porque hemos estado bastante asustados-
Clary se recostó otra vez en la cama. ¿Había dicho que estaban muy asustados? ¿Él se había asustado porque no se despertaba? A Clary le gustó la idea de que él se hubiera preocupado tanto por ella. Nunca había habido ningún chico que se preocupara por ella, ni siquiera se fijaban en ella, era invisible para el sexo masculino.
¿Pero qué estaba diciendo? No conocía a Stef de nada, y ahi estaba ella, alegrándose de que se preocupara por ella. ¡Pero era tan mono!
-¿Estás bien?¿Por qué me miras así?-le dijo Stef sacándola de sus pensamientos.
"¡Oh no!" pensó Clary poniéndose colorada. Mientras estaba enfrascada en sus pensamientos se había quedado mirando fijamente a Stef.
-No, nada.- Contestó Clary avergonzada.
Stef miró a Clary y le iba a decir algo, pero en ese momento llamaron a la puerta y Stef fue a ver si era el vecino de Clary que era médico. Lo que Clary no vio fue que Stef iba sonriendo. Le hacia gracia que Clary se sonrojara porque el se había dado cuenta que ella se había quedado mirándolo. "Menos mal que ella no se da cuenta de como la miro yo" pensó Stef, que sin darse cuenta e, incuso, sin conocer a Clary, se sentía fuertemente atraído por ella. Pero no podía tener esos sentimientos por ella. Él había ido allí porque tenía una misión, después de la cual se iría y no volvería a verla, así que no podía sentir nada por ella.
Stef abrió la puerta y vio que era el señor Ricardo, que volvía solo.
-Señor Ricardo ¿No había ido usted a por un médico?-
-Sí, pero no estaba en su casa. ¿Cómo está Clary?-
-Estoy bien, así que no hace falta ningún médico.-Dijo Clary, y viendo que Stef y el señor Ricardo iban a hablar continuó hablando.-De verdad, estoy bien. Gracias a los dos, pero me apetece estar sola, darme una ducha y dormir.-
Él señor Ricardo se fue a su casa, pero Stef se quedó alli, entró en su casa y cerró la puerta tras de si.
-Lo siento, pero no pienso dejarte sola.-Le dijo Stef empujándola hacia el cuarto de baño.
Clary vio que no servia de nada pelarse con él, pero en vez de dejar que la empujara hacia el cuarto de baño, lo esquivo y fue hacia su cama para coger algo de ropa que ponerse después de ducharse, ya que su ropa estaba bastante sucia.
-Puedes ver algo en la tele si quieres mientras me ducho.-Le dijo a Stef un tanto mosqueada. No le gustaba que le impusieran las cosas sin preguntar su opinión. Pero, aún así, le gustaba la idea de que él estuviera allí con ella.
Clary entró en el cuarto de baño, sacó a los perros, ató sus correas al pomo de la puerta del cuarto de baño por fuera y cerró la puerta. Se miró en el espejo y vio que estaba hecha un desastre. "¡Dios, estoy horrible!¡Y él me ha visto así!", pensó Clary. "¿¡Pero que estoy haciendo!? Estoy en mi casa con un chico que no conozco de nada y me preocupa mi aspecto".
Clary fue hacia la puerta y corrió el pestillo. Creía que Stef no sería capaz de entrar en el cuarto de baño mientras se estaba duchando, pero dado que no lo conocía, no pensaba correr ese riesgo. Después, se quitó la ropa y se metió en la ducha, y fue entonces cuando se dió cuenta lo cansaba y lo dolorida que estaba.
En ese momento escuchó un ruido, y los perros empezaron a ladrar, lo que la hizo salir de sus pensamientos y volver a la realidad. "¿Qué es lo que esta pasando ahora?" Pensó mientras se reliaba en una toalla y salia del cuarto de baño.
Al salir, se quedó pasmada. Stef estaba en el suelo, inconsciente, y en la ventana había un hombre enmascarado que sostenía la foto que ella tenía de su familia mientras la miraba con odio. Acto seguido, el hombre desapareció, y ella fue a ver si Stef estaba bien.
CONTINUARÁ...