Clary salió de sus pensamientos y desde dentro de la ducha se asomó para ver que hora era. "¡Son las 7:30!¡No puede ser!" se dijo a sí misma. Absorta en sus pensamientos como estaba, había estado casi media hora dentro de la ducha, y si no se aligeraba iba a llegar tarde.
Salió rápidamente de la ducha y del cuarto de baño, cogió unos vaqueros, unas deportivas y una de sus muchísimas camisetas y se vistió. A continuación, fue a la cocina y, mientras se calentaba la comida que cenaría por la noche en el descanso del trabajo, desayunó unas tostadas y un café. Por último, cogió todos los materiales que necesitaría para las clases de ese día, su uniforme del trabajo y su cena y lo metió en su mochila, que estaba debajo de su ventana.
Mientras lo metía todo en la mochila miró de refilón por la ventana, y cual fue su sorpresa cuando vió a su madre en la acera del edificio de enfrente. Pestañeó varias veces y ella ya no estaba allí. "Bien Clary, tu primer día de clase y vuelves a ver tus visiones, bien por ti" se dijo a sí misma. Habiendo cogido todo lo que necesitaba, buscó las llaves del piso, abrió la puerta y se fue sin saber que en el mismo instante en que ella cerraba la puerta ellos estaban entrando en su piso descolgándose por la azotea.
...
...
Cuando Clary se dió la vuelta se asustó al ver que el señor Ricardo estaba detrás suya.
-Siento haberte asustado Clary- dijo el señor Ricardo.
-No se preocupe don Ricardo, no pasa nada. Ahora pensaba pasarme por su piso para que me dijera que día tenía que pagarle los 200 € del alquiler-.
-¿El alquiler? ¡Pero si tu alquiler esta pagado para un año! Ayer llegó el cheque por correo certificado.- contestó el señor Ricardo ante la estupefacta mirada de Clary.
-¿Un cheque?¿Por correo? Eso es imposible, no puede ser.- Clary no se lo podía creer. Alguien le había pagado un año de alquiler.¿Quién podría ser?
-Pues llegó ayer- dijo el señor Ricardo -No pongas esa cara de extrañada, seguro que ha sido Marissa quien lo ha enviado-.
-Si, seguro que ha sido ella- dijo Clary sonriendo, aunque no muy convencida de ello. ¿Como podía haberlo pagado Sor Marissa?
Clary miró el reloj. Le quedaban 15 minutos para llegar a la universidad. Levantó la mirada para despedirse del señor Ricardo, pero ya no estaba. "¡Qué hombre más extraño!" se dijo Clary "Aparece y desaparece en los momentos menos esperados". Clary bajó las escaleras corriendo y salió a la calle. Si no se daba prisa no llegaría a la primera clase.
Al salir del portal se chocó con alguien y se le cayó la mochila. Al levantar la vista vio que era un chico moreno muy guapo. El chico le dió la mochila, le pidió perdón y se fue. Clary se quedó plantada en la puerta del portal. No sabía por qué, pero le sonaba muchísimo la mirada de áquel chico. Había visto esa mirada de ojos verdes en algún sitio, pero no sabía dónde.
Pensando aún en la mirada de aquél chico, Clary se dió la vuelta y se fue corriendo a clase. Al final, entre unos y otros, iban a conseguir que llegará tarde a clase.
Desde el final de la calle había alguien que la seguía con la mirada. El chico estaba extrañado. Le habían dicho que siguiera a esa chica. Le dijeron que era alguien peligrosa, alguien de quien no se debía fiar, pero esa mirada le era tan familiar, y no le parecía que fuera peligrosa. Al contrario, le parecía, por su mirada, una chica inofensiva, una chica triste, aunque, eso sí, que ocultaba algo.
CONTINUARÁ...
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